La magia del corazón


Podrá la mente darnos luz, podremos entender; pero si el corazón esta callado o enfermo, no podremos sentir la vida, no habra conexion con ella hace falta que se despierte la magia de nuestro corazón para alcanzar el corazón del misterio, la unión con todo.

Magia Natural


La magia es el arte de transformar la realidad por medios ocultos, también conocido este termino como paranormal. Si bien esta es al creencia popular, que la magia funciona por medios paranormales, esto no es del todo cierto, la magia funciona en muchos niveles de la vida. La magia es alto netamente natural, no tiene nada de paranormal, solo que al ser la magia conocimiento de algunos pocos, y siempre se mantuvo en los mas selectos círculos esotéricos.
Hay muchas ramas dentro de la magia, podemos encontrar que la magia siempre ha sido dividida en blanca, negra, roja, cabalística, enoquiana y un largo etc.
Pero en verdad y como mencione anteriormente la magia es algo natural, que la podemos usar para el bien, para el mal, y como mejor nos venga en ganas. La moral no es algo de lo que se encargue la magia, esto queda librado a cada uno.


El poder de la palabra, del verbo creador, en el sentido antiguo de la evolución mágica, exigía por parte del druida un perfecto conocimiento de la relación existente entre el Sonido y la Naturaleza.

Antiguas tradiciones enseñan que todo el sonido producido en el mundo visible despierta un sonido correspondiente en las esferas invisibles y pone en acción una fuerza en el lado oculto de la Naturaleza.

Cada sonido corresponde a un color y un número; todas esas correspondencias encuentran eco en cada uno de los elementos. Conocer el nombre exacto de las cosas equivale a entrar en conexión con la vibración de los elementos y utilizar las fuerzas de la Naturaleza para producir determinados prodigios y alteraciones, tanto a nivel físico - por ejemplo, producir modificaciones atmosféricas: relámpagos, lluvia, etc. - , como a nivel psicológico: hechizos, alivio del dolor mediante la música, poder de sugestión para dar coraje a los guerreros celtas antes de las batallas, poder de metamorfosis para ahuyentar a los enemigos, etc.

A nivel espiritual, los Druidas tenían supuestamente acceso a la visión profética y a estados de éxtasis que permitían entrar en comunicación con el Mundo invisible de los dioses.

Así, para los Druidas la palabra constituye una fuerza viva que servía para invocar y conjurar, mientras que la palabra muerta (la escritura) era vista como el cadáver de la ciencia perdida, una ciencia estancada como el agua retenida, que ya no puede vivificar.

La palabra emana de la Voluntad y la Ley Divina, y es portavoz de la autenticidad y fiabilidad de los hechos. La mentira era considerada "el máximo pecado" entre los celtas. El legado de los antepasados era objeto del máximo respeto, y una buena parte de los años de formación druídica constaba de la memorización de antiguos textos y leyendas que debían ser recitadas sin ningún tipo de omisión.

Ellos enseñan durante veinte años, en cuevas o florestas aisladas, muchas cosas en secreto a los más nobles de la nación.

Consta que aprenden de memoria un gran número de versos (...) También discuten sobre los astros y sus movimientos, sobre la dimensión de la Tierra y del Universo, sobre la naturaleza de las cosas, la potencia y el poder de los dioses inmortales, y transmiten esas especulaciones a la juventud.

Merlin


1. Varios poemas galeses atestiguan la fama de un profeta y vate de nombre Myrddhin o Merlín. Es el bardo de Aurelio Ambrosio, «el último romano», confundido en la leyenda con Arturo. Cien años después, hacia el 570, vuelve a aparecer, en Escocia, pudiendo ser el mismo personaje, pues siempre se le conoció como un anciano, y se le concedían poderes sobrenaturales.


2. El personaje que más se puede aproximar a Merlín en la corte de Enrique II es Thomas Becket. Los dos asumen la figura de consejero espiritual del rey. Ambos fueron educadores de jóvenes príncipes como Arturo, o como el hijo de Enrique II. Juegan también un importante papel en la política del reino. Becket se relacionó tanto con los nobles como con los pobres y mendigos. Cuando desaparecen, comienza el ocaso del Imperio.


3. Merlín es el profeta que anuncia la decadencia y el futuro glorioso del Imperio Británico. Merlín anuncia que una gran águila protegería con sus dos alas a Francia e Inglaterra. Varios reyes creyeron ser ese águila que profetizó, y que gobernaría en los dos reinos. También es consejero del reino, modelo de equidad y buen juicio. Es un extraño solitario que se retira a la tenebrosa soledad de los bosques para vivir en compañía de los animales salvajes. Es el otro ideal de la vida medieval, no el caballero que lucha dentro del mundo, sino el ermitaño que se aleja del mundo para vivir en santidad, pero que influye indirectamente en la sociedad.


4. Está relacionado con el dios Loki, adquiere variadas formas, es sutil e inteligente. Como Loki, está más allá del bien y del mal terrestres. También Myrddhin es una figura mitológica entre los celtas, un dios al que se le atribuye la construcción de Stonehenge o círculo de Myrddhin. Su desaparición dentro de una montaña es similar al crepúsculo, a la puesta del sol, en el que se supone que está el espíritu de Merlín.


5. Merlín es el elemento que sirve para enlazar las tradiciones antiguas con el cristianismo. No es estrictamente un sacerdote cristiano, pero es defensor y doctor de la iglesia. No es uno de tantos santos y ermitaños que viven ascéticamente y nunca celebra la misa.


6. Como otros personajes extraordinarios, se le atribuye un nacimiento mediante la intervención de lo sobrenatural: es fruto de la unión de una mujer virgen y un enviado celestial, o diabólico. Es la contraparte espiritual de Arturo, es su «Maestro». Se dice también que permanece encerrado en un castillo de cristal, dormido, donde yace en un sueño encantado del que despertará cuando Arturo vuelva a aparecer en el mundo. Astrológicamente, lo relacionan con el signo de Capricornio y con el planeta Saturno.


7. Merlín se encuentra más allá de las pasiones humanas, aunque las comprende, como por ejemplo, cuando ayuda a Uther Pendragon a reunirse con la esposa de su rival. Desaparece de la escena cuando comienza la decadencia: sin saberlo, Arturo ha tenido un hijo con su hermanastra, Mordred; Lancelot, amante de la reina, tiene también un hijo de una joven doncella, Galahad; los caballeros se olvidan de lo espiritual, de lo religioso, y fracasan en la demanda del Grial. En esta situación, Merlín comete una especie de suicidio, poniéndose en manos de una ambiciosa joven, Viviana o Morgana, según las distintas versiones, la que obtiene todos los conocimientos de Merlín, quien acaba encerrado en la montaña de cristal.

Arturo


1. Es el personaje central de los estudios históricos. Aunque no esté atestiguada su existencia por fuentes directas del siglo V, sin embargo, por medio de otras fuentes indirectas, se puede asegurar que fue un caudillo bretón que se levantó en armas contra los invasores anglosajones.


2. Arturo se asemeja a los reyes de la dinastía Plantagenet: Enrique I, Enrique II e incluso Ricardo «Corazón de León». El llamado Imperio Angevino, en su mayor expansión, en tiempos de Enrique II, es similar al de Arturo: Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda y más de la mitad de Francia forman parte de sus dominios. Arturo sufre una traición de su sobrino que le obliga a volver a Inglaterra cuando está a punto de conquistar Roma. Enrique II se ve implicado en problemas con la Iglesia de Roma cuando su consejero Thomas Becket se convierte en arzobispo, y tras ciertas desavenencias es acusado de su asesinato. Aquí comienza el declive de su imperio. Ricardo Corazón de León, tras la tregua con Saladino, en Jerusalén, y el intento de aunar los dos imperios, cristiano y musulmán, mediante la boda de los hermanos de ambos reyes, debe volver a Inglaterra, donde su otro hermano, Juan Sin Tierra, ha usurpado su trono. Las semejanzas son interminables. Ya dijimos que los poetas y trovadores asemejaban las características y hazañas de sus héroes a las de sus protectores a fin de ganar sus favores. Pero también es cierto que éstos querían imitar a los héroes legendarios para encumbrarse. Otros reyes ingleses se creyeron también la encarnación de Arturo, durante los siglos XIV y XV, como Enrique VII, o como el conde Ricardo de Beauchamp.


3. La situación histórica es deprimente. El hombre de la época, incapaz de cambiar la situación social, busca otras válvulas de escape. Plasma sus sueños no realizados en quiméricos reinos en donde triunfan el Bien y la Justicia. Arturo, desde Camelot, dirige a sus paladines que van en busca de aventuras para defender a los necesitados. Este tipo de relatos sustentan unas determinadas ideas políticas de ordenamiento de la sociedad. Es una apología de la clase caballeresca que intenta abrirse un hueco entre la nobleza y el clero, compartiendo algunas de las características de ambos. Es también un ataque a la clase campesina y a la incipiente burguesía: unos son sólo villanos que no creen en el honor ni en la palabra, no mantienen las costumbres, no dignifican a la mujer convirtiéndola en una Dama; los otros no son generosos, prefieren el dinero a la gloria, son cobardes y débiles. También se defiende con Arturo el tipo de monarquía absolutista de los Plantagenet frente a la monarquía francesa de los Capetos.


4. Arturo está relacionado con el dios Bran. Algunos estudiosos dicen que el nombre de Arturo viene del celta Arddu que significa oscuro, moreno, y que es uno de los sobrenombres de Bran, cuyo nombre se aproxima fonéticamente a la palabra inglesa brown, que significa también moreno. Bran era el dios de la batalla y el valor y también el protector de los bardos y de los juglares. Tanto Arturo como Bran están emparentados simbólicamente con el cuervo y con la urraca. Recordemos que el cuervo es el animal que trasciende lo material, que va más allá de la tierra física, y está relacionado con los misterios. En la mitología germana, el dios que se relaciona con el cuervo es Wotan, conocido como Odín entre los escandinavos.


5. Arturo es el representante de Cristo en la tierra. Es el defensor del cristianismo frente a los paganos, es el rey que se enfrenta a las fuerzas del mal. En alguna ocasión llega a simbolizar a Cristo mismo. El ideal caballeresco es esencialmente cristiano y la corte de Arturo es donde se plasma este ideal. Es de destacar que en los primeros relatos sobre Arturo se narra que llevaba una imagen de la Virgen María en su escudo, y que salió victorioso de una importante batalla tras llevar a cuestas una cruz como la de Cristo durante tres días y tres noches.


6. Arturo es el Rey del Mundo, el emperador del Bien, el representante de los hiperbóreos en lucha contra las tinieblas. Aparece en la Tierra cuando es necesario, como Krishna. Desaparece retirándose a la isla de Avalon cuando el ciclo ha concluido. Volverá de nuevo en el futuro. Es el rey que fue y el que vendrá. Es representante solar, trae la Luz, el Bien y la Justicia. Podemos distinguir entre una primera caracterización de Arturo como joven intrépido y predestinado a ser rey, y la posterior, como monarca ejemplar que dirige desde su corte de Camelot, el «Centro del Mundo», la «Montaña de Oro», las acciones de sus enviados, los Caballeros de la Tabla Redonda. En el primer caso es el discípulo que supera las trabas de la personalidad bajo la supervisión de sus maestros: Merlín en lo espiritual, y Sir Héctor en lo heroico y caballeresco. También Cristo fue educado por José el carpintero y otros maestros espirituales. Tras su aprendizaje, logra desembarazar a la voluntad de sus ataduras materiales: extrae la espada de la piedra o del yunque. Astrológicamente, lo relacionan con el signo de Sagitario y con el Sol.


7. No es Arturo el personaje central bajo esta clave, sino su esposa Ginebra. Arturo necesita, para ser verdadero rey, una esposa que le está predestinada. Su autoridad reside en la unión que realiza con la Mujer. Ginebra representa para Arturo más bien el acceso a la soberanía, no el amor. Arturo en la segunda época se mantiene al margen de las cuestiones amorosas y son sus más ardientes caballeros, Kay, Gawain, Perceval, Lancelot, los que por amor a la reina acuden en su ayuda. Arturo no es celoso porque aprende que a sus caballeros sí les es necesaria la «inspiración amorosa» por una Dama, mientras él se muestra frío y distante.

Septima clave




Los relatos del rey Arturo están impregnados de un simbolismo y un lenguaje tomados de ciertos rituales amorosos o eróticos.

En esta época surgieron las cortes de amor, la sublimación del amor, sociedades esotéricas como los Fieles de Amor.

Los autores que antes mencionamos no son ajenos a este tema. Trovadores y cátaros son otros ejemplos de aquella época, inmersos en la estilización o en la sublimación del amor.

La Dama es entonces la personificación del Alma que el discípulo o enamorado debe conquistar para lograr su iniciación.


Este amor del que hablamos tiene más relación con lo que conocemos como amor platónico o con el amor de Ovidio, que con el amor carnal o incluso con el simple matrimonio. A continuación vamos a analizar los personajes de Arturo y Merlín y su lectura a través de cada una de las claves.

Sexta clave


Los relatos del rey Arturo nos descubren unas enseñanzas milenarias revestidas con ropajes de la época en que se escribieron.

Este hecho se ha repetido innumerables veces a lo largo de la Historia: cuando una forma tradicional está a punto de extinguirse, se «populariza» de forma que se pueda asegurar la permanencia, a pesar de la incomprensión por parte del vulgo de los símbolos que transmiten. Los carnavales, las fiestas en general, los juegos y canciones infantiles, son otros ejemplos de esta transmisión.

¿Acaso no pensamos que Arturo fue algo más que un rey mortal, o que Excalibur fue más que un trozo de acero? Arturo representa al Rey o Gobernador del Mundo, del Bien, de la Justicia y su espada que ante nada cede y que atraviesa todo lo material es su mejor arma: la Voluntad.

Lo que nos aporta más luz sobre esta clave es el estudio comparativo de leyendas semejantes en otras culturas y en otras religiones. Así entendemos la venida de Arturo como la encarnación de Krishna, que se manifiesta a los hombres cuando es más necesario. O entendemos el Grial como el vaso que representa el corazón humano en los jeroglíficos egipcios, y que es necesario colmar de sangre o espíritu divino.

Quinta clave


Los relatos del ciclo artúrico, de origen pagano, fueron cristianizados por clérigos de la época para educar, tanto al pueblo como a los nobles. Para encauzar las creencias ajenas al cristianismo, la Iglesia transformó éstas para no oponerse a las tradiciones populares. Los dioses celtas, romanos o de cualquier otra cultura se convirtieron en santos cristianos, los druidas en sacerdotes, los guerreros en caballeros cruzados -militia Christi-, y el caldero mágico en el Santo Grial, cáliz de la Última Cena.

Cuarta clave


Los relatos del rey Arturo son adaptaciones de antiguas leyendas y mitos célticos. Los principales personajes de las novelas son dioses mitológicos celtas: héroes que retornarán, druidas, hadas, calderos, espadas o lanzas mágicas...


También algunas costumbres son de origen celta o germano, como clavar las cabezas cortadas de los enemigos en lanzas, desafíos para recibir un golpe de hacha en el cuello, etc. La dimensión heroica del caudillo celta fue otorgada por influencia germana o escandinava: Arturo se retira al Walhalla, llamado Avalon, a donde es llevado por tres jóvenes reinas que nos recuerdan las Walkirias.


El fin del reinado de Arturo es de las mismas características que el Ocaso de los Dioses.

Tercera clave


Los relatos del ciclo de Arturo sirvieron para inculcar unas determinadas ideas sobre el ordenamiento de la sociedad medieval, o para crear una agradable ficción, una válvula de escape de la cruda realidad.

Esta clave no se puede concretar en ejemplos determinados con todos los personajes, sino sólo de forma global. Aún así, no podemos negar que Arturo se constituyó en un monarca ejemplar y absoluto, digno de imitación por los soberanos occidentales. Ginebra representaba la soberanía femenina, recuerdo de las sociedades matriarcales que Leonor, reina de Inglaterra, quiso reinstaurar. Las profecías de Merlín, los Caballeros de La Tabla Redonda, los Templeisen, son otros tantos símbolos del dominio en Europa de los Plantagenet, de la sociedad caballeresca o de los Templarios, respectivamente.

Segunda clave





Las novelas del rey Arturo describen personajes y situaciones adaptados, a veces idealísticamente, de otros personajes o situaciones del siglo XII.

En el siglo XI hay una importante transmisión oral de las leyendas de Arturo, y es en el siglo XII cuando se escriben los más importantes relatos de Geoffrey de Monmouth, de Chrètien de Troyes, de Gottfried von Strassburg, de Robert de Boron, etc. Posteriormente tenemos las novelas de Wolfram von Eschenbach o de Thomas Malory, siendo la primera una recreación histórica y la segunda una recopilación muy tardía (1460).

Estos autores escriben bajo el amparo de nobles o de reyes, y para complacerlos, reflejan a los protagonistas de las novelas como a sus protectores. De esta manera se convierten en héroes que perduran a lo largo de los siglos. La corte de Arturo es la de los reyes de la dinastía Plantagenet y sus dominios son prácticamente los del llamado Imperio Angevino. Sus rivales en el trono francés, los Capetos, representan los vicios más denostados. La búsqueda del Grial, o de lo Trascendente, es un reflejo de la conquista de los Santos Lugares.

Primera clave


Los relatos del rey Arturo son narraciones históricas de hechos ocurridos en el siglo V.

Mucho se ha estudiado sobre la existencia auténtica de Arturo. Se han encontrado emplazamientos bretones de mediados del siglo V que se han relacionado con algunos de los lugares que aparecen en las novelas: Camelot, Glastonbury, Avalon...

Arturo sería un caudillo bretón que lucha contra los invasores sajones junto a un tropel de jinetes -los Caballeros de la Tabla Redonda- y que muere al enfrentarse a Medraut o Mordred.

De todas formas, son muy oscuras las fuentes históricas de que disponemos, y las semejanzas de que nos hablan los estudiosos de esta clave se adaptan con dificultad a la realidad.

Creo que no es lo más importante para nosotros dilucidar si existieron un Arturo o un Quijote de carne y hueso. Es más importante el arquetipo que encarnan. Sin embargo, para que no nos digan que no tenemos los pies en la tierra y que hablamos de «fábulas», tomamos en cuenta este primer punto de vista.



Los relatos del Rey Arturo y el Mago Merlín viven en los sueños y aspiraciones del hombre de todos los tiempos y nos descubren unas enseñanzas milenarias revestidas con ropajes de la época en que se escribieron.

Una de las leyendas que más ha atraído al hombre de nuestra civilización occidental es la del rey Arturo. En los últimos ocho siglos se han escrito innumerables versiones y adaptaciones de este «mito». Al leer versiones dispares e incluso contradictorias, nos preguntamos: ¿existió el rey Arturo?; ¿son hechos históricos los que se nos narran o es sólo fantasía?; ¿hay quizá alguna enseñanza oculta en estas leyendas?

Muchos piensan que el ciclo del rey Arturo se compone de curiosas historias con las que los trovadores agradaban a las gentes de esa oscura y triste época. Y, en parte, están en lo cierto, pues muchos de ellos transmitían leyendas cuyo significado simbólico desconocían, añadiendo pasajes de su propia cosecha. Esto debe tenerlo en cuenta el estudioso para no ver extraños simbolismos donde no hay sino ficción.

Es necesario, pues, para la comprensión global de las leyendas de Arturo, considerar tanto el punto de vista literario como el esotérico. También es indudable que estos relatos reflejan la antigua mitología céltica, y que, debido a la época en que fueron escritos, están recubiertos de una «pátina» cristiana, al igual que tantas otras leyendas o mitos de los llamados paganos.

Contamos con testimonios históricos que afirman que existió un jefe bretón en el siglo V llamado Arturo; tampoco debemos despreciar el momento histórico en que se escribieron la mayoría de los relatos, que centraremos en el siglo XII, pues los usos y costumbres, y hasta los personajes de las novelas son reflejo de los de aquel siglo.

Así contamos con seis claves distintas que nos ayudan al estudio de este mito. No contentos con este número, pero sin querer forzar las semejanzas, encontramos una séptima clave. Efectivamente, nuestro estudio quedaría incompleto si olvidamos el tema del Amor, que tanta importancia tomó en esta época. Son característicos de este momento histórico las cortes de amor, la iniciación del caballero a través del amor a la dama, el culto a la Virgen María, «Madre amorosa», etc.

Veamos a continuación una explicación genérica de estas claves.

Magia Technicolor


Me pareció una buena idea nombrar así este post en el blog, ya que rondando por algunas de las salas de chat que tratan el “esoterismo” de una u otra forma más o menos vulgar en mayor o menor medida, se hablaba de un tema tan controversial como lo es “la magia”

En la plática, surgían temas como los encantamientos, los “amarres”, y algo que llamó mucho mi atención fue la obsesión desmedida en darle color a algo sumamente subjetivo como lo es la “magia”.

Creo que sería bueno tener una idea sobre la definición de lo que llamamos magia.
Al parecer el nombre se deriva del latín “magia”, derivado a su vez del griego μαγεία, de igual significado que en español.

Probablemente estos a la vez se derivan del antiguo persa “magush” que significaba “Ser Capaz”, “Tener Poder”.

También se nos dice que magia deriva de “magi”, concepto muy interesante ya que al parecer en la antigüedad un “magi” era sinónimo de sabio, o sea, alguien que poseía “el conocimiento”.

En post anteriores se ha hablado del “Gran Trabajo” y lo traigo a colación ya que se supone que estos “magi” eran personas que habían logrado realizarlo.

Al parecer el trabajo mágico (el cual a mi criterio está libre de colores, sabores y olores), consiste esencialmente en las acciones del “magi” para lograr la trascendencia de su propio ser, la reintegración del mismo, culminar “La Gran Obra”.

En términos de la vox populi, la magia es el arte que pretende producir, por medio de ciertas prácticas, efectos contrarios a las leyes naturales; lo cual considero como una definición muy pobre y limitada sobre la concepción que pulula acerca de la magia.

Este tipo de definiciones da ideas erróneas acerca de la magia y el uso de colores… magia negra = “mala”, magia blanca = “buena”, magia roja.. gris.. etc…

Es algo totalmente normal y antropológico la razón de ser de este fenómeno, ya que a través del tiempo, todo el conocimiento llega a un punto en que puede ser viciado por la falta de comprensión del mismo y la tradición oral de este error.

Cornelio Agrippa opinaba al respecto de la magia: “Es preciso, que quienes quieren dedicarse al estudio de esta ciencia (la magia) posean la Física que explica las cualidades de las cosas y en la que se hallan las propiedades secretas de cada ser; que sepan bien matemática, que conozcan las estrellas, sus aspectos y sus figuras, puesto que de ellas depende la virtud y la propiedad de cada cosa elevada; y que entiendan bien la Teología por la que se conoce les sustancias inmateriales que distribuyen y gobiernan todas las cosas, para poseer la facultad de razonar la magia.

Pues no puede haber obra alguna de Magia perfecta, ni siquiera de magia verdadera, que no abarque esas tres facultades en total”

Se observa claramente el uso de la palabra “ciencia”, pero que es una ciencia sin experimentación?… que es una ciencia que acepta un dogma a ojos cerrados tal como erróneamente ha sido la denominación que vulgarmente se le ha dado a la magia catalogándola con colores y sometiéndola a las más ridículas prácticas, supersticiones y algunas veces terribles abominaciones.

La ciencia se denomina como tal ya que hace uso del método científico y se comprueba mediante el uso de la experimentación. Así mismo la realización de “La Gran Obra” es una constante experimentación en nosotros mismos, en el camino de la reintegración, en el camino de la trascendencia.

Al realizar un trabajo meramente espiritual parece incorrecto otorgarle denominaciones terrenales que nacen a partir de una percepción limitada por nuestros sentidos a la magia cuya fuente se nutre de lo divino.

Si bien la magia no tiene color, posee técnicas y sistemas de los cuales el “magi” se vale para su utilización y comprensión. Entre estas tenemos: La teúrgia, el sistema enoquiano, etc (sobre las cuales se hablará en otro post más adelante).

Algunas sociedades iniciáticas como la Golden Dawn, Astrum Argentum, Stella Matutina, etc. se han valido del uso de estos sistemas, de estas técnicas, para comprender aspectos internos gracias a los arquetipos que en estos sistemas se sustentan.

Para Carl Jung la magia (sistemas mágicos) era un vehículo por el cual el ser humano podía lograr una mayor comprensión de su universo y de si mismo.

Otros ven en la magia una fuente infinita de la cual pueden nutrirse y de la misma manera siendo estos los catalizadores de esa fuente única, son los responsables de su uso… por lo cual no existe magia negra, blanca, amarilla o rosada… simplemente existen seres humanos haciendo uso de ella.


Aprender a Percibir y a Sentir no es una tarea fácil ni una tarea difícil. Tomará su tiempo como todo en la Magia mas es un buen modo de comenzar a recorrer este emocionante sendero. Obligado a dar alguna técnica o consejo recomendaría realizar ejercicios de Contemplación y de Meditación; aprovecho para mencionar aquí la importancia de llevar un diario: Todo Mago debe llevar un diario mágico donde vaya registrando su progreso y cualquier acontecimiento relativo a su trabajo espiritual; además resulta de interés agendar ciertas corazonadas y/o pensamientos que resulten, por decirlo de algún modo, extraños o sorpresivos.

A modo de práctica, puede quedarse uno simplemente observando, contemplado, algún objeto animado o inanimado. Preguntarse que se siente ser este objeto, sentir su movimiento o su quietud, su textura, meterse dentro del objeto, cambiar la atención totalmente al objeto. Todo esto, incluso, si así lo desea, sin tocar el objeto o mejor aún acariciarlo o tocarlo mentalmente o hablarle mentalmente o intentar sentir que es lo que piensa o siente. Quizás hasta note mientras hace esto sobre animales o personas un comportamiento extraño de su parte, quizás los note intranquilos: Esto es normal pues está conectando con ellos (y muy a menudo es el principio de una operación Mágica).

Sobre ejercicios de meditación una podría decir mucho y aún así ser insuficiente. Estoy plenamente convencido que en meditación no hay una técnica ideal. Son interesantes los ejercicios relacionados con las cadenas de pensamientos: Retener un pensamiento y no dejarnos influir por ningún otro, observar el tren de pensamientos sin engancharnos con ninguno, intentar no tener ningún pensamiento dedicando nuestra atención simplemente a sentir.

Aprender a Sentir y Percibir el universo tiene sus trucos que no pueden ser explicados y que deberá aprender con el tiempo y la práctica. Una vez que lo logre se volverá mucho más sensitivo, no solo estará transitando el terreno de los misterios sino que aprenderá a disfrutar y conocer este mundo físico nuestro y el universo espiritual al que pertenecemos.


Al Maestro se lo ve lleno de felicidad.

Los discipulos, curiosos, se atreven a preguntar si alguna vez se ha sentido con depresion u otro mal.

Ha contestado que si; pero que en la actualidad, pues ya ha aprendido a vivir, goza de dicha y de paz.

Y ha añadido que el secreto de sentirse bien esta en ver el aspecto bueno que todo, todo, hasta el mal, tiene para aquellos que han aprendido a mirar.

Magia


Hace unos días recibí un comentario en el Blog, refiriéndose a la Magia, la cual resulta ser muy atractiva para muchos de los queridos lectores. Debido a ello, elaboré este post para compartir con todos, una definición de esta disciplina –digo disciplina, ya que la Magia no solo consta de una extensa teoría, indispensable, sino también de un constante adiestramiento y conocimiento del ser-.

Para Papus, la Magia es la aplicación de la voluntad humana, dinamizada a la evolución rápida de las fuerzas vivientes de la naturaleza.

Observemos primeramente, que el generador de los medios primordiales de la acción, la voluntad y la vida –considerada como vehículo de la voluntad- en Magia, es el hombre. Por lo cual es necesario un conocimiento profundo de uno mismo –no solo de la personalidad-, para hallar este germen de cambio.

Todo acto intencional es un acto mágico.

Todo acto exitoso fue en conformidad con el postulado.

Magia es la ciencia y arte de causar cambio en conformidad con la Voluntad.

Lecciones del Mago


El mago no esta sometido al hechizo del tiempo.
Cada suceso tiene una infinidad de versiones, segun quien lo ve.
existimos simultaneamente en todos los tiempos; las lineas rectas y estrechas del tiempo son hilos de una red que se extiende hasta el infinito.

Cada suceso es reflejo de otro, cuando un electron vibra, el universo se estremece...Un solo suceso puede moldear nuestra vida o cambiar el curso de la historia.


La vida es magica, misteriosa y milagrosa. Cuando se pierde la magia, se pierde la vida. De ella dependen el sabor y la alegria. Los instantes de profundo asombro son el toque del mago. La peor maldicion que puede caer sobre alguien es el estancamiento, la banalidad de la existencia, la callada desesperacion emanada de la necesidad de conformarse.


La torre del Mago es ese lugar sagrado dentro de nosotros donde residen las semillas de Dioses y Diosas, cuyo unico deseo es salir a la luz, tomar forma.

El Mago sabe que detra s del peso del recuerdo y del discernimiento yace el oceano de la conciencia universal. Somos como olas de ese vasto oceano y tenemos acceso a la totalidad de su conocimiento infinito.


El pozo del caliz , la espada, el grial, la piedra son las herramientas que debemos emplear para esa transformacion.


El pozo del caliz es el manantial de vida que llevamos dentro, al cual debemos volver una y otra vez para lavar nuestras experiencias malsanas. La espada es el poder del amor, capaz de destruir a cualquier dragon.


El grial es el estado de gracia, y la piedra representa el conocimiento puro, que es su propia realizacion y tiene el infinito poder organizador de la mente universal, la cual dirige la diversidad de la existencia.


La vida es en si un milagro.

El Alquimista


Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño. Basta con aprender a escuchar los dictados del corazón y a descifrar un lenguaje que esta más allá de las palabras, el que muestra aquello que los ojos no pueden ver.

Del libro "El Alquimista" de Paulo Coelho.


Este escrito forma parte de un artículo escrito por el insigne Martinista Alphonse Constant (Eliphas Levi) que, posteriormente, fue publicado como parte de su obra póstuma «El Gran Arcano del Ocultismo Revelado».

Su lenguaje es rebuscado, muy propio de los escritores europeos de mediados del siglo XIX, pero los conceptos que vierte son de gran interés para los lectores del Triángulo de Luz, razón por la cual, lo publicamos para su deleite.

Sabiduría, moralidad, virtud: palabras respetables, pero vagas, sobre las cuales se disputa desde hace muchos siglos pero sin haber conseguido entenderlas.
Querría ser sabio, mas

* ¿tendré yo la certeza de mi sabiduría, mientras crea que los locos son más felices y hasta más alegres que yo?

Es preciso tener buenas costumbres, pero todos somos algo niños: las moralidades nos adormecen.

Y es que nos enseñan moralidades tontas que no convienen a nuestra naturaleza.
Hablamos de lo que no nos interesa y pensamos en otra cosa.

Excelente cosa es la virtud: su nombre quiere decir fuerza, poder.

El mundo subsiste por la virtud de Dios. Mas:

* ¿En qué consiste para nosotros la virtud?
* ¿Será una virtud para enflaquecer la cabeza o suavizar el rostro?
* ¿Llamaremos virtud a la simplicidad del hombre de bien que se deja despojar por los bellacos?
* ¿Será virtud abstenerse en el temor de abusar?
* ¿Qué pensaríamos de un hombre que no ándase por miedo de quebrarse una pierna?


La virtud, en todas las cosas, es lo opuesto de la nulidad, del sopor y de la impotencia. La virtud supone la acción; pues si ordinariamente oponemos la virtud a las pasiones es para demostrar que ella nunca es pasiva.

La virtud no es solamente la fuerza, es también la razón directora de la fuerza. Es el poder equilibrante de la vida. El gran secreto de la virtud, de la virtualidad y de la vida, sea temporal, sea eterna, puede formularse así:

* El arte de balancear las fuerzas para equilibrar el movimiento.
* El equilibrio que se necesita alcanzar no es el que produce la inmovilidad, sino el que realiza el movimiento.
* Pues la inmovilidad es muerte y el movimiento es vida.


Este equilibrio motor es el de la propia Naturaleza. La Naturaleza, equilibrando las fuerzas fatales, produce el mal físico y la destrucción aparente del hombre mal equilibrado.

El hombre se libera de los males de la Naturaleza sabiendo sustraerse a la fatalidad de las circunstancias por el empleo inteligente de su libertad. Empleamos aquí la palabra fatalidad, porque las fuerzas imprevistas e incomprensibles para el hombre necesariamente le parecen fatales, lo que no indica que realmente lo sean.

La Naturaleza ha previsto la conservación de los animales dotados de instinto, pero también dispone todo para que el hombre imprudente perezca. Los animales viven, por así decirlo, por sí mismos y sin esfuerzos. Sólo el hombre debe aprender a vivir. La ciencia de la vida es la ciencia del equilibrio moral.

Conciliar el saber y la religión, la razón y el sentimiento, la energía y la dulzura es el fondo de ese equilibrio. La verdadera fuerza invencible es la fuerza sin violencia. Los hombres violentos son hombres débiles e imprudentes, cuyos esfuerzos se vuelven siempre contra ellos mismos.

El afecto violento se asemeja al odio y casi a la aversión. La cólera hace que la persona se entregue ciegamente a sus enemigos. Los héroes que describe el poeta griego Inicioro, cuando combaten, tienen el cuidado de insultarse para entrar en furor recíprocamente, sabiendo de antemano, con todas las probabilidades, que el más furioso de los dos será vencido. El fogoso Aquiles estaba predestinado a perecer desgraciadamente.

Era el más altivo y el más valeroso de los griegos y sólo causaba desastres a sus conciudadanos. El que hace tomar Troya es el prudente y paciente Ulises, que sabe siempre contenerse y sólo hiere con golpe seguro. Aquiles es la pasión y Ulises la virtud, y es desde este punto de vista que debemos tratar de comprender el alto alcance filosófico y moral de los poemas de Inicioro.

Sin duda que el autor de estos poemas era un iniciado de primer orden, pues el Gran Arcano de la Alta Magia práctica está entero en la Odisea.

El Gran Arcano Mágico, el Arcano único e incomunicable tiene por objeto poner, por así decirlo, el poder divino al servicio de la voluntad del hombre.

Para llegar a la realización de este Arcano es preciso:

* SABER lo que se debe hacer,
* QUERER lo exacto,
* OSAR en lo que se debe y
* CALLAR con discernimiento.


El Ulises de Inicioro tiene, en contra de sí, a los dioses, los elementos, los cíclopes, las sirenas, Circe, etc., es decir, a todas las dificultades y todos los peligros de la vida. Su palacio es invadido, su mujer es asediada, sus bienes son saqueados, su muerte es resuelta, pierde sus compañeros, sus navíos son hundidos; en fin, queda solo en su lucha contra la noche y el mal.

Y así, solo, aplaca a los dioses, escapa del mal, ciega al cíclope, engaña a las sirenas, domina a Circe, recupera su palacio, libera a su mujer, mata a los que querían matarlo, y todo, porque quería volver a ver a Itaca y a Penélope, porque sabía escapar siempre del peligro, porque se atrevía con decisión y porque callaba siempre que fuera conveniente no hablar. Pero, dirán contrariados los amantes de los cuentos azules, esto no es magia.

* ¿No existen talismanes, yerbas y raíces que hacen operar prodigios?
* ¿No hay fórmulas misteriosas que abren las puertas cerradas y hacen aparecer los espíritus?


Háblanos de esto y deja para otra ocasión tus comentarios sobre la Odisea.

Si habéis leído mis obras precedentes, sabéis entonces que reconozco la eficacia relativa de las fórmulas, de las yerbas y de los talismanes.

Pero éstos apenas son pequeños medios que se enlazan a los pequeños misterios. Os hablo ahora de las grandes fuerzas morales y no de los instrumentos materiales. Las fórmulas pertenecen a los ritos de la iniciación; los talismanes son auxiliares magnéticos; las yerbas corresponden a la medicina oculta, y el propio Inicioro no las desdeñaba.

El Moly, el Lothos y el Nepenthes tienen su lugar en estos poemas, pero son ornamentos muy accesorios. La copa de Circe nada puede sobre Ulises, que conoce sus efectos funestos y sabe eludir el beberla.

El iniciado en la alta ciencia de los magos nada tiene que temer de los hechiceros. Las personas que recorren la magia ceremonial y van a consultar adivinos se asemejan a los que, multiplicando las prácticas de devoción, quieren o esperan suplir con ello la religión verdadera. Dichas personas nunca estarán satisfechas de vuestros sabios consejos.

Todas esconden un secreto que es bien fácil de adivinar, y que podría expresarse así:

* «Tengo una pasión que la razón condena y que antepongo a la razón; es por eso que vengo a consultar al oráculo del desvarío, a fin de que me haga esperar, que me ayude a engañar mi conciencia y me de la paz del corazón».


Van así a beber en una fuente engañosa que después de satisfacerles la sed la aumenta cada vez más. El charlatán suministra oráculos oscuros y la gente encuentra en ellos lo que quiere encontrar y vuelve a buscar más esclarecimientos.

Regresa al día siguiente, vuelve siempre, y de ese modo son los charlatanes los que hacen fortuna. Los Gnósticos basilidianos decían que Sophia, la sabiduría natural del hombre, habiéndose enamorado de sí misma, como el Narciso de la mitología clásica, desvió la mirada de su principio y se lanzó fuera del circulo trazado por la luz divina llamada pleroma.

Abandonada entonces a las tinieblas, hizo sacrilegios para dar a luz. Pero una hemorragia semejante a la que alude el Evangelio, le hizo perder su sangre, que se iba transformando en monstruos horribles. La más peligrosa de todas las locuras es la de la sabiduría corrompida.

Los corazones corrompidos envenenan toda la naturaleza. Para ellos el esplendor de los bellos días es apenas un ofuscante tedio y todos los goces de la vida, muertos para estas almas muertas, se levantan delante de ellas para maldecirlas, como los espectros de Ricardo III: «desespera y muere».

Los grandes entusiasmos les hacen sonreír y lanzar al amor y a la belleza, como para vengarse, el desprecio insolente de Stenio y de Rollon.

No debemos dejar caer los brazos acusando a la fatalidad; debemos luchar contra ella y vencerla. Aquellos que sucumben en ese combate son los que no supieron o no quisieron triunfar. No saber es una disculpa, pero no una justificación, puesto que se puede aprender.

* «Padre, perdónales porque no saben lo que hacen»,


dijo el Cristo al expirar.

Si fuese permitido no saber la oración del Salvador habría sido inexacta y el Padre nada hubiera tenido que perdonarles.

Cuando la gente no sabe, debe querer aprender.

Mientras no se sabe es temerario osar, pero siempre es bueno saber callar.

¡Paz Profunda!